Lección 3: No entiendo nada de lo que veo en esta habitación [en esta calle, desde esta ventana, en este lugar].
Esta lección da un paso más allá, esta idea es la consecuencia lógica de las dos primeras lecciones: si nada de lo que ves tiene significado (Lección 1), y todo el significado se lo has dado tú (Lección 2), la conclusión inevitable es que, en este momento, no puedes entender lo que estás viendo.
Concepto Central
Puntos Clave a Recordar
- No emitas juicios: los juicios se emiten cuando se cree saber algo porque se asocia con el pasado, pero cuando dejas de lado ese pasado empiezas a darte cuenta de lo poco que conoces lo que ves.
- Reconoce la resistencia: Es completamente normal que tu mente se rebele o sienta incomodidad al decir que no entiende algo tan cotidiano como su propio teléfono o su propia mano.
- No se requiere convicción: No tienes que estar de acuerdo con la frase ni creer que es verdad. El ejercicio funciona con el simple hecho de que estés dispuesto a repetirlo de manera mecánica.
- El valor de la honestidad: Decir "no entiendo" no es un castigo; es un acto de honestidad que te libera de la necesidad de juzgar, controlar y clasificar todo lo que te sucede.
Propósito
"Una vez que alguien queda atrapado en el mundo de la percepción, queda atrapado en un sueño. No puede escapar sin ayuda, porque todo lo que sus sentidos le muestran da fe de la realidad del sueño. Dios nos ha dado la Respuesta, el único Medio de escape, el verdadero Ayudante. La función de Su Voz—Su Espíritu Santo—es mediar entre los dos mundos." UCDM
"Tienes una fe ciega en lo que tus ojos y tus oídos te reportan. Crees que lo que tus dedos tocan es real y que contiene la verdad. Esto es lo que entiendes y lo que consideras más real que el testimonio que da la eterna Voz que habla por Dios Mismo." UCDM
"Al negar lo que eres y al estar firmemente convencido de que eres otra cosa, esa “otra cosa” que tú has creído ser se ha convertido en tus ojos. Sin embargo, debe ser esa “otra cosa” la que ve, y al no ser quien tú eres te explica lo que ve. Por supuesto, tu verdadera visión haría que todo esto fuese innecesario. Pero si tus ojos están cerrados y le pides a esa “cosa” que te dirija y te explique el mundo que ve, no verás razón alguna para no escuchar lo que te dice ni para sospechar que no es verdad. La razón te diría que es imposible que sea verdad porque tú no lo entiendes. Dios no tiene secretos. Él no te conduce por un mundo de sufrimiento, esperando hasta el final de la jornada para decirte por qué razón te hizo pasar por eso." UCDM

No hay comentarios:
Hola! Este apartado es para ti, por si sientes compartir algo con nosotros. Te responderemos lo antes posible. ¡Muchas gracias!