Apoyo a la lección 20

Lección 20: Estoy decidido a ver.

Hasta ahora no se te ha pedido que hagas nada más que comprender que existen dos sistemas de pensamiento el del Espíritu Santo y el del ego, y que tu mente decide cuál de los dos sistemas de pensamiento quiere que lo guíe. Una elección te lleva a la felicidad y a la paz y la otra al miedo y al conflicto.

El ego, cuando se siente amenazado, reacciona rechazando todo aquello que no se alinea con su sistema de pensamiento porque sabe que está en juego su permanencia, pero el Espíritu Santo no está atacando al ego, simplemente te dice en estas primeras lecciones cómo es el sistema de pensamiento del ego y cómo es el Suyo con el objetivo de que te des cuenta de a qué sistema de pensamiento le estás dando tu confianza, porque si lo haces, habrás dado un inmenso paso hacia tu libertad.

El sistema de pensamiento del ego llena tu mente a cada momento de ideas que muestran que "lo que hay en ti es cualquier otra cosa menos Amor", ideas que muestran que "mereces todo lo que te pasa porque te separaste de Dios". Mantiene la culpa y el miedo en tu mente para que no dejes de creer que eres un ser separado, culpable y merecedor del castigo de Dios. 

Estás confundido con respecto a lo que significa el Amor porque has aprendido a temer al Amor (a lo que crees no tienes) y a amar al miedo, a lo que crees que sí tienes, lo que te lleva a estar confundido con respecto a todas tus emociones, haciendo que parezca que las emociones que expresas muestren lo opuesto de lo que realmente sientes. 

No sabes que solo existen dos emociones, una la inventaste tú (el miedo) y es ilusoria, la otra la creó Dios (el Amor). Todas las emociones que experimentas en el mundo ilusorio del ego no expresan lo que realmente sientes sino que expresan lo que el ego dice que debes estar sintiendo, pero puedes estar seguro de que o bien sientes Amor o estás pidiendo Amor (estás creyendo que estás separado del Amor), y, por supuesto, los personajes de tu sueño experimentan lo mismo que tú.

Percibes el mundo de acuerdo a lo que interpretas y si tus emociones son erradas tu interpretación del mundo también lo es, ves un mundo de maldad, un mundo a punto de destruirse, un mundo donde hay conflicto y muerte. No puedes ver más que lo que tus pensamientos reflejan, y al estar tu mente confundida no puedes reconocer que lo que estás viendo no es real. 

Todo esto se te dice para que seas consciente de que, simplemente, has estado equivocado, tu único error ha sido creer que estás separado del Amor, y ese único error te ha llevado a creer ser lo que no eres y a fabricar un mundo donde nada en él es real. Todo parece ser lo que no es, desde los pensamientos y emociones hasta las propias figuras del sueño. Este es un mundo de apariencias donde el ego gobierna diciéndote que sólo las apariencias son reales, porque al ego no le interesa tu felicidad, ni tu paz, sino solo perpetuar el sueño, su “existencia”, a costa de la existencia que crees tener como cuerpo.

El ego no es más que una idea a la que le has dado poder, basta con dejar de darle poder para que se vaya “desinflando” como un globo acabado de pinchar. Sólo tienes que tener bien claro tu objetivo. Tu objetivo es elegir a cada instante el sistema de pensamiento del Espíritu Santo para evitar tener la mente llena de pensamientos que niegan lo que en verdad Eres.

Deseas la paz, pero no la experimentas porque tu mente, que cree ser ego, es como un mar embravecido, en el que no puedes ver el fondo porque todo está turbio. Necesitas tener la mente en calma para que todo se vuelva transparente y puedas ver con claridad. Tener la mente en calma es llevar la mente al instante santo, o lo que es lo mismo: es elegir el sistema de pensamiento del Espíritu Santo.

Eres consciente que no es tan fácil como parece porque el ego se resiste a que cambies tu manera de pensar, pero su resistencia no tiene por qué alarmarte, eres tú a fin de cuentas quien se resiste, y te resistes porque has aprendido a pensar como ego y te has acostumbrado tanto a ello que crees que no podrás dejar su sistema de pensamiento, pero todo depende de si realmente deseas cambiar de sistema de pensamiento. Depende de si realmente deseas ver un mundo libre de ilusiones que te muestran lo que no eres. 

Si estás decidido a ver paz en vez de conflicto, Amor en vez de miedo, pondrás todo de tu parte para que tu mente cambie de sistema de pensamiento. Solo se te pide esa pequeña dosis de buena voluntad; de entrenar tu mente se encarga el Espíritu Santo, Él te ayudará y te recordará cuándo estás pensando sin Amor, o cuándo no estás percibiendo Amor. El entrenamiento es lento porque no se trata de que el miedo te impida avanzar sino de reconocer, a cada paso que das, que no estás solo, que el Amor siempre está contigo y nunca te va a dejar desvalido. Puedes confiar completamente en Su Guía.

Tu decisión de querer ver es suficiente para darte la visión pues estarás más alerta que nunca ante qué pensamientos llenan tu mente, por lo que serás más consciente acerca de lo que estás viendo. Quieres el  sueño feliz, el sueño del Espíritu Santo, un mundo que refleje, aún cuando sólo sea en parte, la Realidad de Dios, en vez del mundo ilusorio del ego, porque cuando empieces a verlo comprenderás cuán equivocado has estado, y comprobarás por ti mismo que no solo tú te beneficias de tu decisión sino todo tu mundo. Una vez sueltes completamente la creencia de ser lo que no eres y vuelvas a identificarte con el Hijo de Dios, te habrás salvado, lo que significa que habrás salvado a tu mundo. 

 “...nadie puede organizar su vida sin un sistema de creencias. Una vez que has desarrollado un sistema de pensamiento, sea cual fuere su clase, riges tu vida de acuerdo con él y lo enseñas. Tu capacidad para ser fiel a un sistema de pensamiento podrá estar mal ubicada, pero aun así es una forma de fe y se puede canalizar en otra dirección.” UCDM

“Hemos repetido cuán poco se te pide para que aprendas este curso. Es la misma pequeña dosis de buena voluntad que necesitas para que toda tu relación se transforme en dicha; el pequeño regalo que le ofreces al Espíritu Santo a cambio del cual Él te da todo, lo poco sobre lo que se basa la salvación, el pequeño cambio de mentalidad por el que la crucifixión se transforma en resurrección. Y puesto que es cierto, es tan simple que es imposible que no se entienda perfectamente. Puede ser rechazado, pero no es ambiguo. Y si decides oponerte a ello, no es porque sea incomprensible, sino más bien porque ese pequeño costo parece ser, a tu juicio, un precio demasiado alto para pagar por la paz.  Esto es lo único que tienes que hacer para que se te conceda la visión, la felicidad, la liberación del dolor y poder escapar completamente del pecado. Di únicamente esto, pero dilo de todo corazón y sin reservas, pues en ello radica el poder de la salvación:

Soy responsable de lo que veo. Elijo los sentimientos que experimento y decido el objetivo que quiero alcanzar. Y todo lo que parece sucederme yo mismo lo he pedido y se me concede tal como lo pedí.

No te engañes por más tiempo pensando que eres impotente ante lo que se te hace.  Reconoce únicamente que estabas equivocado y todos los efectos de tus errores desaparecerán.” UCDM

"¿Cómo puedes enseñarle a alguien el valor de algo que él mismo ha desechado deliberadamente? Tiene que haberlo desechado porque no le atribuyó ningún valor. Lo único que puedes hacer es mostrarle cuánta infelicidad le causa su ausencia e írselo acercando lentamente para que pueda ver cómo mengua su infortunio según se le aproxima. Esto le enseña a asociar su infelicidad con la ausencia de lo que desechó y lo opuesto a la infelicidad con su Presencia. Comenzará a desearlo gradualmente a medida que cambie de parecer con respecto a su valor. Te estoy enseñando a que asocies la infelicidad con el ego y la felicidad con el Espíritu. Tú te has enseñado a ti mismo lo contrario. Sigues siendo libre de elegir, mas a la vista de las recompensas de Dios, ¿puedes realmente desear las recompensas del ego?" UCDM

"El Espíritu Santo te dirigirá sólo a fin de evitarte dolor. Obviamente nadie se opondría a este objetivo si lo reconociera. Mas el problema no estriba en si lo que el Espíritu Santo dice es verdad o no, sino en si quieres o no escucharle. No puedes reconocer lo que es doloroso, de la misma manera en que tampoco sabes lo que es dichoso y, de hecho, eres muy propenso a confundir ambas cosas. La función primordial del Espíritu Santo es enseñarte a distinguir entre una y otra. Lo que a ti te hace dichoso le causa dolor al ego; mientras tengas dudas con respecto a lo que eres, seguirás confundiendo la dicha con el dolor. Esta confusión es la causa del concepto de sacrificio.  Obedece al Espíritu Santo y estarás renunciando al ego.  Pero no estarás sacrificando nada.  Al contrario, estarás ganándolo todo.  Si creyeses esto, no tendrías conflictos." UCDM

"Su Voz te enseñará a distinguir entre el dolor y la dicha y te librará de la confusión a la que has dado lugar. No hay confusión alguna en la mente de un Hijo de Dios cuya voluntad es la Voluntad del Padre, toda vez que la Voluntad del Padre es Su Hijo." UCDM

"Tú que te identificas con el ego no puedes creer que Dios te ame. No amas lo que hiciste y lo que hiciste no te ama a ti. El ego, que fue engendrado como resultado de tu negación del Padre, no le guarda lealtad a su hacedor. No puedes ni imaginarte la relación real que existe entre Dios y Sus Creaciones debido al odio que le tienes al ser que fabricaste. Proyectas sobre el ego tu decisión de estar separado, y esto entra en conflicto con el amor que, por ser su hacedor, sientes por él.  No hay amor en este mundo que esté exento de esta ambivalencia, y puesto que ningún ego ha experimentado amor sin ambivalencia, el Amor es un concepto que está más allá de su entendimiento.  El Amor aflorará de inmediato en cualquier mente que de verdad lo desee, pero tiene que desearlo de verdad. Esto quiere decir desearlo sin ninguna ambivalencia, y esta forma de desear está completamente desprovista de la “compulsión de obtener” del ego. " UCDM

"Lo que desees para ti es lo que manifestarás, y lo aceptarás del mundo porque al desearlo lo ubicaste en él.  Cuando crees que estás proyectando lo que no deseas, es porque todavía lo deseas. Esto conduce directamente a la disociación, puesto que representa la aceptación de dos objetivos, cada uno de los cuales se percibe en un lugar diferente y separado del otro porque hiciste que fueran diferentes.  La mente ve entonces un mundo dividido fuera de sí misma, pero no dentro de ella. Esto le da una ilusión de integridad y le permite creer que está yendo en pos de un solo objetivo. Sin embargo, mientras sigas percibiendo un mundo dividido, no habrás sanado. Pues haber sanado es ir en pos de un solo objetivo, al haber aceptado sólo uno y no desear más que uno solo. Cuando lo único que desees sea Amor no verás nada más." UCDM

"Dios tiene un solo Hijo, y él es la resurrección y la vida. Su voluntad se hace porque se le ha dado pleno poder en el Cielo y en la tierra. Con tu decisión de querer ver, se te da la visión." UCDM

No hay comentarios:

Hola! Este apartado es para ti, por si sientes compartir algo con nosotros. Te responderemos lo antes posible. ¡Muchas gracias!